11/20/2006

El salmón está bueno


A ver si nos

entendemos. Resulta que el salmón es un pez de vida apasionante. Nace en las fuentes más cristalinas de las montañas. Baja hasta el mar. Allí recorre los océanos y se hace grande y hermoso. Pero un día, junto a sus hermanos de arroyo, escucha una llamada interior a volver al mismo lugar donde nació. Y, superando (a veces, y sólo unos pocos) obstáculos sin número, llega, envejecido, enflaquecido, deforme, agotado, ... hasta ese sitio. Desova, fecunda sus huevas. Y luego muere. Queda flotando tristemente sobre el agua. Un pájaro lo devora.

Es el símbolo del ser humano.

Ese ser que, como os contaba, si escucha su corazón buscará como meta última la que le devuelve al amor primero y dador de vida.

Pero ese pez, hoy es pescado. Pescado ahumado para más señas. Y está aquí, sobre la mesa, desprendiendo un suave (un süave, a la noruega) olor a leña, a frío nórdico, a grasa rosada de todos los mares. Bien podemos decir, aunque no sea opinión general, que el salmón está bueno.

Pero, por qué no, admitamos que también "es" bueno: especialmente para osos grizzlies, para pescadores del norte, para hambrientos aventureros polares, para centros comerciales en Navidad... Alimenta, permite vivir.

Ahora bien: ¿qué me decís para los alérgicos al pescado? No parece ser tan bueno. Incluso diríamos, es malo. ¿Y cuánto tiempo aguantará este ahumado sin estropearse? ¿En qué raya del tiempo se transformará de bueno a malo para nuestra salud?

Bondad, maldad. Bien estético (o belleza), gustos, bien metafísico, bien ontológico, bien moral... No va a ser fácil desbrozar esta selva, este cardumen de peces que se mueven unánimes siendo, sin embargo, piezas diferentes cada uno de ellos.

Pero vamos a ir por partes, uno a uno. Queremos conocer la naturaleza del Bien.

11/18/2006

PONDUS


Fue en una pequeña localidad inglesa, Woolsthorpe, donde cuenta la tradición a Newton le cayó la manzana en la cabeza. Y donde se preguntó por qué si cae la manzana, la luna no se cae. Allí se cuajó el empujón final que llevó al enunciado de la Ley de la Gravitación Universal.
Una ley física, pero que, siglos antes había sido ya adelantada, de otro modo, por un pensador no menos genial, un tal Agustín de Hipona. Su fórmula de la Gravitación Universal de los Corazones se enuncia, a su vez así: "Amor meus, pondos deum". Sí, "mi amor, mi peso".
Bien es verdad que esta frase podría entenderse de muchos modos: cualquiera que ama de verdad sabe que hacerlo es cargar con el peso de la responsabilidad del otro (¡Cómo pesa el amor de un padre a su hijo!, por ejemplo). También una mujer embarazada, con su tripita bien llena al final de los nueve meses, puede decir, acariciándose el vientre: "mi amor es mi peso" (¡Y tanto que pesa!)
Pero, permitidme tomar la frase agustina de otro modo, poniéndolo en relación con Newton. He aquí una manzana. Y este aparato que he puesto aquí delante, con una extraña manivela responde a un nombre ciertamente maravilloso: es un des-corazonador. Un descorazonador de manzanas, porque descorazonadores de otras cosas no ha habido que inventarla; crecen solos.
Voy a descorazonar la manzana porque quiero mostraros el corazón de la misma. Para mostraros, como diría Parménides en su Poema: "El corazón sin temblor de la redonda verdad".
Aquí dentro está lo esencial, lo que la manzana cuida y protege como oro: la vida, su herencia, su perpetuación, su eternidad: la semilla. El resto, sólo un escudo y una despensa; no es que sobre, pero nos lo comemos en clase. Está bueno, la verdad.
Tras comernos –tentadoramente- la manzana, estamos ya ante lo que yo quería mostrar: ¿cuál es la esencia de esta idea oculta, a veces? No lo digamos muy alto: "los corazones son atraídos por otros corazones afines; la fuerza de atracción, llamada amor como se sabe, es proporcional al tamaño espiritual de los mismos. Y el amor primero, el inicial, el creador, (el que fundó los genes que protege el exterior de esa manzana que nos comimos) es el que atrae con más fuerza"
El amor, pues, algo que sentimos (lo que más sentimos, junto con el dolor), se convierte así en guía perfecta para solucionar un problema que nos abruma: ¿hacia dónde quiero ir con mi vida? El amor se comporta como un niño pequeño y silencioso que nos acompaña: con carita desangelada nos insiste y señala en dirección de lo que ama, aunque nuestros sentidos y nuestras razones no quieran verlo ni pensar en ello. Nos indica el rostro de quien nos conviene, sabiéndolo escuchar. Nos dice cuál es nuestro lugar: el lugar donde descansamos verdaderamente. "Suo loco" , "su lugar", en latín. Loco, sí. Loco como nuestro corazón.
Porque es de locos dejarse llevar hasta esa profesión que todo el mundo te dice está desprestigiada, donde no se gana dinero, donde se sufre. Pero resulta que tu corazón descansa ahí. Podrás estudiar y ejercer otra cosa más útil y productiva; no eres feliz.
¿Entonces, tengo una guía infalible para dirigir mi vida en el camino que deseo? Infalible, amigo, infalible no; porque siempre hay que contar con cierta suerte de imprevistos. Y porque primero hay que aprender a escuchar el corazón, para diferenciar su suave tirón-gravitacional, con otras fuerzas o cantos de sirena.
Pero aprendamos hoy, como actividad sencilla: preguntémonos qué hacemos cuando nada nos ata, en nuestro tiempo libre, cuando nos dejan decorar la habitación a nuestro antojo, cuando hemos terminado nuestros deberes cotidianos, cuando estamos ensimismados en lo que se hace de modo automático.
Veo a esa niña que, al levantarse se peina cantando; que pone la radio y baila sin parar. Que desde chica está organizando fiestas con sus amigos, ensayando. Y veo a la coreógrafa, a la peluquera, a la bailarina, a la productora teatral.
Veo a ese muchacho desaliñado que le quita el sitio a su madre para cocinar los fines de semana. Cómo le encanta dirigir a su compañeros repartiendo tareas; lo bien que pinta cuando se distrae en clase de matemáticas. Y estoy contemplando al futuro cocinero-restaurador.
Basta con observar, con paciencia, el pondus de tu corazón.
Así que, responde a esto: ¿Cuál es el pondus de tu corazón?

11/15/2006

El trabajo del primer trimestre

CUATRO PREGUNTAS PARA TRES EDADES

Se trata de hacer una entrevista a tres personas que representen tres edades: la juventud, la madurez y la vejez. La entrevista debe ser hecha a cada uno por separado, sin que uno sepa de la respuesta del otro, al menos hasta el final. Muy adecuado sería que las tres personas fueran miembros de la misma familia. No es necesario indicar su nombre. La entrevista está compuesta de cuatro preguntas. Se pueden hacer en persona, tomando nota de la contestación, o dejar que se respondan por escrito, con tranquilidad.
Luego, habrá que presentar las contestaciones debídamente pasadas a limpio (aunque se pueden añadir las contestaciones escritas, si las hubiera) junto con los dibujos de la cuarta pregunta, ordenadas por preguntas.
Finalmente, en un apartado distinto, debes explicar las anécdotas o circunstancias que se hayan dado al elaborar las entrevistas y, sobre todo, hacer una redacción sobre las reflexiones que te sugieren las respuestas, tanto individualmente como en conjunto.
Pero no debes contestar tú a las cuatro preguntas.


Las preguntas:


1. ¿De qué color son o eran los ojos de tu madre?
2. ¿Cuál es el propósito de la vida?
3. ¿Puedes decir que, en general, eres feliz?
4. ¿Podrías dibujar un árbol que haya significado algo importante en tu vida o que signifique algún recuerdo muy querido, y explicar por qué?

Los plazos y medios de entrega:
4º B y C: Miércoles 13 de Diciembre. Improrrogable.

4ºA: Lunes, 11 de Diciembre. Improrrogable.

Se pueden mandar los trabajos al correo del Departamento de Filosofía: profesorfilosofo@yahoo.es ; También, colgarlo en el blog de clase. O entregarlo físicamente en clase.
Este es el Control de Lectura que habéis contestado en clase, con sus respuestas correctas en negrita. Pronto os daré en persona los tests corregidos y hablaremos del por qué de cada contestación. (Menos de siete correctas, insuficiente; 7-8, suficiente; 9-10-11, bien; 12-13, notable; 14-15, sobresaliente).


Control de lectura. Asignatura "Ética". 4º ESO.
Libro: "Ética para Amador", de Fernando Savater. Capt. II y III

Señala con un círculo alrededor de la letra que creas indica la opción correcta. Si debes rectificar, tacha el círculo con una equis y marca otra. Solo hay una respuesta correcta a cada pregunta. Para aprobar el control hay que contestar bien a siete como mínimo.

1. ¿Quién fue uno de los primeros filósofos que se ocupó del tema de la libertad de elección?
a) San Agustín
b) Descartes
c) Pantagruel
d) Aristóteles
2. Órdenes, costumbres y caprichos, son los "motivos" más frecuentes por los que hacemos las cosas, pero también en ocasiones hay motivos más sencillos que sirven, de modo puro y directo, para conseguir algo. ¿Cómo los denomina Savater?
a) Motivos funcionales
b) Motivos simples
c) Motivos básicos
d) Motivos de primer nivel ético
3. Las costumbres y las órdenes tienen algo en común:
a) Son directas
b) Vienen de fuera
c) Son muy difíciles de cumplir
d) Las dictan las mismas personas
4. Un niño pide a su madre que le compre una mochila de "Supermán", después de ver la película. ¿Cómo calificarías su acción?
a) Es un capricho
b) Es una costumbre
c) Es un mandato
d) Es una tontería
5. Un niño pide a su madre que le compre una mochila de "Supermán" porque sus compañeros se ríen de la que tiene de Mickey. ¿Cómo calificarías su acción?
a) Es un capricho
b) Es una costumbre
c) Es un mandato
d) Es una necesidad
6. De las siguientes razones, ¿cuál es la que no crea una costumbre?
a) La rutina
b) La moda
c) La comodidad
d) La ignorancia
7. Un hombre que obedece a una orden:
a) No es responsable de su acción en ningún caso
b) Es responsable de su acción en todo caso.
c) No es libre
d) Sólo si es libre de obedecer, es responsable
8. La palabra "moral" viene del latín "mores", que significa:
a) Habitar un lugar
b) Costumbres de un lugar
c) Más y Más
d) Tener aguante
9. ¿ Cómo define Savater "ética"?
a) La reflexión sobre por qué consideramos válidas a un conjunto de comportamientos y normas
b) El conjunto de comportamientos y normas que aceptamos como válidos
c) La validez de las reflexiones que consideramos en conjunto
d) Lo bueno y lo malo de la vida
10. ¿ Qué poeta español dijo de si mismo "Soy, en el buen sentido de la palabra "bueno"..."?
a) García-Lorca
b) Antonio Machado
c) Miguel Hernández
d) Nelson Mandela
11. Para poder decir que una acción de alguien es buena:
a) Hay que ver el resultado
b) Hay que ver el resultado y las intenciones
c) Hay que ver la intención sólo
d) Hay que estudiar cada caso, las intenciones, el resultado... y aun así no hay nada seguro.
12. ¿Qué es lo que llama Savater "arte de vivir"?
a) A la ética
b) Al consejo "haz lo que quieras", de la novela de Rabelais
c) Al consejo "haz lo que quieras", de la novela de Pantagruel y Gargamel
d) Al consejo "haz lo que quieras, pero no quieras lo que hagas"
13. Una costumbre mala es
a) Una costumbre inmoral
b) Una costumbre cara
c) Una costumbre que te destruye interiormente
d) Una costumbre instintual o represiva
14. ¿Cómo define Savater "libertad"?
a) Como actuar sin ataduras
b) Como decidir y darte cuenta de que estás decidiendo
c) Como no estar atado ni a órdenes, costumbres o caprichos
d) Como "la condena a la que estamos atados, que no podemos dejar de ser: libres"
15. Según la definición anterior, la de la pregunta 14, la correcta para Savater, serás libre si has marcado:
a) la b)
b) la c)
c) Ninguna, has dejado en blanco la pregunta, pues sólo así demuestras ser totalmente libre y no obedeces ni siquiera al profesor que quieres que contestes una.
d) No lo sé.

11/12/2006

Los cuatro temas éticos del viaje a Cazorla

Aunque la tentación más lógica sería ponernos ahora a relatar todos los sucesos y anécdotas que nos han sucedido durante el Viaje de Estudios a Cazorla, me contendré.
Yo aún no he visto las fotos que Fernando y algunos más hicieron. Cuando las tenga, quizás las vaya colgando poco a poco.
Pero sí quiero resumir aquí los cuatro temas éticos que hemos visto durante este viaje, sobre todo para que aquellos que no han podido venir se pongan al día rápidamente, puesto que van al hilo del curso, como ya os advertí.
En primer lugar, el problema de la predestinación y la libertad, planteado a partir del visionado de la película "Minority Report" de Steven Spielberg. Aunque con un argumento enrevesado, el guión nos deja clara (u oscura, según se mire) una cuestión: ¿podemos elegir nuestro destino?
Es un asunto que ya empezamos a ver en la clase titulada "Judias, lentejas y arroz". Y al que volveremos, dando un paso clarificador, dentro de poco.
El segundo tema se resume en la máxima latina del "Carpe Diem", "aprovecha el momento o disfruta del día". Era fácil de observar durante los días primeros de Cazorla, especialmente el día de las canoas y las actividades multiaventura, cómo preguntábais continuamente: "¿Y luego, qué pasará?" "¿Podremos ir a tal sitio después?" "¿Habrá tiempo, más tarde, para esto o lo otro?".
Y respondíamos : "Carpe Diem. Ten paciencia, vive este momento; no te angusties con lo próximo, no generes una ansiedad innecesaria. Hay un tiempo para cada cosa; este es el tiempo para esta actividad". Yo insistí en ello por la noche. Os mostraba una bellota de roble bien grande y os explicaba cómo este árbol tarda treinta años en hacerse grande (como vosotros, prácticamente). Pero hay que plantarlo algún día, regarlo, cuidarlo, guiarlo… y esperar que ningún fuego devorador lo arrase. No sabemos si eso nos va a suceder también a nosotros; así es la muerte (así se veía la huella del incendio sobre el Pantano del Tranco, que quemó parte del Parque el verano anterior). Esa incertidumbre hace que tenga más sentido que nunca esa frase del "Carpe Diem"
Cuando, al tercer día, visitábamos Úbeda y Baeza, la cosa se entendió mejor, gracias al visionado de una película de Peter Weir: "El Club de los Poetas Muertos". Sus protagonistas aprendían del profesor Kitting esa expresión y su verdadero sentido.
Pero la película, nos dejó el poso de otra cuestión titilando en el ambiente, aquella última noche: las fuerzas que nos impulsan a ser lo que debemos ser (como a las judías, como a las lentejas, como al arroz…) a veces son poderosas y tozudas, como el padre del joven protagonista de "El Club…" Es la hora de la rebeldía, del no dejarse llevar por intereses ajenos a nuestro verdadero bien (aunque los que nos aconsejan estén muy, muy bien intencionados). Es la hora en la que estáis. El tercer tema.
Un momento difícil, porque, ¿cómo saber de quién fiarse? A veces mi propio padre puede estar mal enfocado; nuestros profesores podrían equivocarse al recomendarnos estudiar bachillerato o irnos a un Ciclo formativo, o al decirnos que es la hora de buscar trabajo. Nuestros amigos, no siempre nos entienden. Nosotros mismos, tú mismo, vives en una vacilación continua.
La sociedad (en la película, el Colegio decimonónico), tiene miedo de recomendar a sus jóvenes que piensen por sí mismos: ¿Y si se desmandan? ¿Y si se rebelan? ¿Y si no nos obedecen? Es capaz de ejercer una fuerte presión para que eso no pase. Incluso castigar a aquellos "profesores kitting" que lo predican: se deben ir. O, como Sócrates, deben desaparecer. (Esta es otra historia similar, que podéis leer en "Apología de Sócrates" de Platón; o representada, en la obra "Sócrates" de Enrique Llovet… pero, eso sólo para alumnos especiales).
Ante el dilema de la libertad, el de la autoridad. ("La paradoja del Gran Inquisidor", en "Crimen y Castigo" de Dostoievsky,…pero, eso es sólo para alumnos muy especiales).
Finalmente, cómo no, el profesor de ética no pudo no dejar un consejo ético práctico, una norma, un propósito moral: había que subir a las montañas de Cazorla, adentrarse por la ruta del Borosa. Caminar veinticuatro kilómetros. Aquella noche os dije que no daba un duro por vosotros. Que eráis unos flojos.
La meta a alcanzar era maravillosa. Pero no os pedía que llegáseis. Os dije: "Haced lo que podáis. No hagáis más. No hagáis menos. Llegad hasta donde podáis".
¿Recordáis que, en clases pasadas, habíamos escuchado aquello del Castillo de Pantagruel del "Haz lo que quieras"? ¿ Y aquella apostilla agustiniana del "Ama, y haz lo que quieras"?
Hoy la cuestión era diferente; tan solo "haz lo que puedas".
Es curioso. Todos lo cumplieron. Todos menos uno.
No os diré ahora quién.
Bien, dejadme que termine esta parrafada con un estrambote (un añadido ): al volver a clase, tras ese comentario sobre "el corazón que os voy a enseñar este curso" que hice, hemos leído el capítulo tercero de "Ética para Amador", el que se titula precisamente "Haz lo que quieras". Ese capítulo y el capítulo II serán objeto de un control en las fechas que os indique en clase. El control consistirá en responder a quince preguntas tipo test con cuatro posibles respuestas cada una; sólo cuentan las respuestas positivas, de modo que para aprobar el control hace falta contestar bien a siete mínimo.
Preparadlo bien, pues es una nota más para la evaluación del primer trimestre.

11/06/2006

Enseñar el corazón


Hace un par de cursos, en el año 2004/05, se me ocurrió llevar a los alumnos de mis tres grupos de 4º de la ESO (14 a 16 años)un canario por clase. Se los dí, pero me desentendí completamente de los pájaros: eran ellos los que se iban a responsabilizar completamente.

Los resultados reales de la experiencia fueron estos: dos canarios (Nala y Nali, canarias para más señas, porque no cantan y de esa forma no molestaban en clase)sobrevivieron. Pero la tercera canaria, desapareció.Este año dudaba: ¿repito la experiencia? No soy partidario de repetir demasiado y se me ocurría que había que optar por algo menos ñoño: un caimán, una serpiente constrictor, una mofeta.

Pero las cosas han cambiado un poco. Mi mujer se ha quedado embarazada al comenzar el curso. Deseamos mucho tener ese bebé, pues, después de Nachete y Pablo, nos hemos quedado embarazados dos veces pero, en ambas ocasiones, se malogró.La casualidad quiso, además, que, cuando Marta estaba encinta de solo cinco o seis semanas, empezó de nuevo a "manchar", a tener hemorragias uterinas,lo que presagia un embarazo complicado y de riesgo. Con ella de baja, en reposo total, resulta que llega el momento de irme de viaje de estudios de cuatro días a Cazorla con los chicos de 4º.

Era difícil sustituirme, pues el viaje lo había organizado yo. Así que, Marta y los niños se mudaron temporalmente a casa de mis padres. Y allá que me fuí, a Cazorla, pero con mi pensamiento puesto en otro lugar.Después de esos cuatro días agotadores, regresé para comprobar que mis malas sensaciones telefónicas cuando hablaba con mi mujer se cumplían: la situación era muy delicada. La misma noche de la vuelta, muerto de sueño, Marta me despertó asustada: estaba sufriendo una fuerte hemorragia. Dudábamos si ir a urgencias. Pasamos una noche muy mala: yo le había dicho a Marta antes de acostarnos que me emocionaba pensar que ahora había dos corazones palpitando dentro de ella. La negra sensación de que uno de ellos, el corazoncito más pequeño, habría dejado de latir nos rompía el alma.Pero el corazón resistió.

Resiste ahora, cuando escribo esto.Al reanudar las clases, tras el viaje y aquel suceso doloroso, decidí compartir con mis alumnos esta experiencia paterna. Fue muy especial. Muy cercano.Y (aquí quería llegar), pensé que, este curso el mejor "pajarito" iba a ser mi bebé en la tripita de su madre; ese bebé que crece día a día, frágilmente. Y que no sé si, como aquel canario de antaño, verá la luz. Si es así, su nacimiento coincidirá con el fin de curso; así es el parto de cada año para un profesor: nueve meses. Y quedé con, vosotros, mis alumnos en una cosa. Que os iría informando de cómo iba la cosa.

Ayer, llevé a clase la ecografía última. Allí estaba.
Enseñé su corazón.Enseñé mi corazón.