1/24/2007

En el laberinto, la verdad.



El bloque de clases que empieza con ésta sigue el esquema de la Mayéutica de Sócrates. El método mayéutico se estudiará el curso próximo, en 1º de Bachillerato, en la asignatura de Filosofía y se culminará en 2º al estudiar en profundidad la figura de este gigante de la filosofía griega, Sócrates.

La imagen que acompaña a este texto es el dibujo del Laberinto de la catedral de Chartres, en Francia. La he escogido porque me recuerda cosas muy hermosas ocurridas en un viaje inolvidable que hice a esas tierras en el año 1998. Un laberinto, básicamente es un camino que se recorre de modo tortuoso, pero que tiene salida. Una o varias, pero salida siempre.

Esto nos lleva a plantearnos la actividad de la clase: El Concurso Teseo de Resolución de Laberintos. La realización del mismo en las tres clases de éticas nos llevó a otorgar tres premios Teseo: uno para Jonathan de 4º A, otro para Javier de 4º B y para David de 4º C. Queda por resolver cuál será el ganador absoluto y, finalmente, desvelar el premio.

Pero este concurso, no lo olvidemos, se hace para trabajar el tema de la verdad, como ya hemos dicho. Y vamos a desgranar las cosas que aprendimos:

1º Que encontrar la salida - hallar la verdad- no es tan fácil. Decía S. Agustín en una célebre frase: "¡Cuánto trabajo cuesta llegar a la verdad y qué difícil es evitar el error!" (Contra Maniqueos, Capt. II). Esta cuestión primordial la hemos comprobado fácilmente: parecía un jueguecito...pero la cosa se complicó, ¿no es cierto?

Encontrar la salida no es la solución. La verdad "está" en el laberinto. O, mejor, como lo expresa José Bergamín:

"El que sólo busca la salida no entiende el laberinto,y, aunque la encuentre, saldrá sin haberlo entendido"

Por ello, resuelve el laberinto, y gana, el que primero dibuja el "hilo de Ariadna" sobre el papel hasta llegar a la salida marcada. (Ya os expliqué en clase esta referencia al mito del Laberinto del Minotauro de Cnossos, en Creta, quién era Teseo, quién Ariadna y qué sucedió).

Y así, llegamos al final de este primer paso mayéutico con un "laberinto de palabras" (insisto, tiene solución, tiene salida, porque es un laberinto), que trataréis de "resolver" (insisto otra vez: dar la respuesta y explicar cómo se ha llegado a ella). Nos servirá para la cuestión central de la clase siguiente. Y el "laberinto" se enuncia así:


Un oso camina 10 kilómetros hacia el sur, 10 hacia el este y 10 hacia el norte, volviendo al punto del cual partió. ¿De qué color es el oso?