Judias,lentejas y arroz

¿Pero se puede "amar"? ¿Y se puede "hacer lo que uno quiera?
Dejemos la primera pregunta para más avanzado el curso. Centrémonos en la segundo.
La metáfora sugerida en clase para profundizar en este asunto tenía su enjundia. Técnicamente se trataba de "Comprobar la aparición de propiedades en un sistema emergente al aplicársele una energia dinámica constante".
Visualmente, se trataba de un montón de judias, lentejas y arroz, echados son un cuadro, al que meneábamos rítmicamente.
La cuestión es que, como vimos, los componentes del sistema (semillas variadas) que, inicialmente ocupaban un lugar aleatorio, en respuesta a la energía que le aportábamos, iban ordenándose: judias a un lado, arroz y lentejas bien juntitos, con tendencia del arroz a colocarse en la parte baja del cuadro.
Pero la clase no es de física. Es de ética. Tres de vosotros fueron elegidos para ser simbolizados en una judia, una lenteja y un grano de arroz, que os ocupasteis en marcar. Introducidos en el cuadro, cada uno siguió su rumbo.
¿Somos acaso, en la vida, nosotros también parte de un sistema que, desde que nacemos, aplica toda su energía para que "ocupemos nuestro lugar en la historia"? ¿Nos dirije el DESTINO?
Está claro que, para escapar del "destino", nuestra judiita, lentejita y arrocito tendrían que aplicar una energía propia contraria muy grande. ¿No nos pase eso también a nosotros?
¿Cuántos de vosotros estáis dispuestos a no dejaros llevar por la corriente que nos marca la vida al nacer? ¿Pero, es malo dejarse llevar por esa corriente? ¿Acaso no es más cómodo seguir la profesión de mi padre, quedarme toda la vida en mi pueblecito sin salir de él, ser lo que me digan mis amiguetes...?
¿Has podido escapar del destino alguna vez?

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